Ganar dinero sin pronosticar

Nadie duda a estas alturas de que vivimos en un mundo completamente global donde la gran mayoría de seres humanos comparten las 24 horas del día sus pensamientos, momentos especiales o reflexiones en las principales redes sociales. Estamos en una era donde lo social y lo tecnológico va de la mano. Evidentemente, esto se extiende a un sector tan popular como es el de las apuestas deportivas, donde la figura del “tipster” va tomando cada vez más importancia dentro del mundillo.

Para aquellos que no estéis familiarizados con el término, un tipster es una persona experta en uno o varios deportes que se dedica a realizar pronósticos sobre ellos para luego compartirlos con otras personas. Hay muchos tipsters que son de pago, pero otros tantos que puedes encontrar en la red son completamente gratuitos. Cabe destacar y dejar meridianamente claro que la figura de tipster se centra exclusivamente en las apuestas deportivas de cualquier tipo, nada más. Ni máquinas tragaperras, ni Blackjack ni cualquier otra variante que se pueda encontrar en un casino online.

Los tipsters (también conocidos en castellano como pronosticadores) tienden a realizar sus apuestas en una casa de apuestas en particular. La gran mayoría usa Bet365 por ser la más común entre los usuarios, pero en algunos casos, especialmente en aquellos que apuestan a mercados menos populares, puede que usen otras como Luckia o 888. Si quieres información sobre Bet365, así como sobre las bonificaciones con las que cuenta, echa un vistazo a la página, donde encontrarás toda la información necesaria sobre esta casa de apuestas.

Volviendo a los pronósticos, la aparición de los apostadores profesionales es algo que empezó a coger forme en la red hace unos 10 años con el auge de las casas de apuestas y los casinos online. Por aquél entonces, las redes sociales no tenían tanta importancia como ahora e incluso muchas de ellas aún ni existían. Todo tenía lugar en los clásicos foros de usuarios en los que uno tenía que registrarse y visitar prácticamente a diario. Ahí se daban cita pronosticadores de los principales deportes como fútbol, baloncesto, tenis o béisbol y cada uno de ellos tenía su propio hilo para compartir sus apuestas.


De la misma forma que no existían redes sociales como tales, tampoco teníamos plataformas que se dedicaban a los tipsters en exclusiva como tenemos hoy en día. No vamos a decir exactamente cuales son, pero basta con navegar un poco por la red para encontrar algunas tanto en inglés como en castellano.

Pero centrándonos de nuevo en los protagonistas de esta guía, hay que decir que con el paso de los años cada vez han ido migrando de los estáticos foros cerrados a las redes sociales. Desde hace un par de años ha ocurrido un fenómeno muy particular y no es otro que la explosión de pronosticadores en Twitter. En serio, con que escribas la palabra “tipster” en en el buscador de esta red social, tendrás a tu alcance varios miles de ellos.

De hecho, últimamente cada vez estamos viendo más que además de usar Twitter, también utilizan la plataforma de Telegram para tener un contacto distinto con sus usuarios o clientes en algunos casos. Esta herramienta está cada vez más extendida y permite la creación de canales para que todas las personas que se encuentre en él puedan recibir la apuesta en un mismo sitio.

La pregunta de oro después de toda esta parafernalia es: ¿para qué me sirve a mí toda esta extensa introducción? La respuesta no deja de ser más sencilla aún: para ganar dinero. Cuando una persona empieza en el mundo de las apuestas tiende a pensar que es como un casino online, es decir, que tú tendrás que hacer todo el “trabajo”. Estudio, análisis, etc. Sin embargo, con todo lo explicado anteriormente te estarás empezando a dar cuenta de que esto no tiene por qué ser así.

Y es que un recurso que cada vez es más común entre muchas personas es hacerse con una “cartera” de tipsters, es decir, contratar (si son de pago) o seguir (si son gratuitos) a una serie de pronosticadores expertos en una materia para que todo lo que se tenga que hacer es entrar en Bet365 o en cualquier otra casa de apuestas, introducir lo que él o ella ha mandado previamente y listo. Si se pone en perspectiva, es comparable a una cartera de inversión en la bolsa o en cualquier instrumento financiero, con la diferencia de que aquí disfrutaremos de primera mano viendo los encuentros, lo que acarrea más diversión al mismo tiempo que se gana dinero.

Obviamente, de la misma forma que cuando te dispones a jugar en un casino online (si es que lo has hecho) te gusta elegir la máquina tragaperras que más se adapta a ti, también aquí es importante encontrar a un tipster que cumpla ciertos requisitos tanto en lo que a estilo se refiere como rendimiento. Sobra decir que lo que queremos es ganar dinero a largo plazo aunque no contemos con los conocimientos necesarios, por lo que es sumamente importante ponerse en buenas manos y saber descartar toda la morralla que hay en las redes sociales.

Una de las primeras cosas a tener en cuenta es saber con exactitud en qué casa de apuestas pronostica esa persona. No es lo mismo una que lo hace en algunas secundarias como Sportium o Wanabet que otra que lo hace en Bet365, donde la liquidez de mercados es muchísimo mayor. Del mismo modo, también es importante saber de antemano a qué horarios suele compartir esa persona sus pronósticos. Todos tenemos obligaciones laborales o familiares, así que dar con alguien que se adapte a nuestros horarios y no al revés es absolutamente vital.

Otro de los factores que son necesarios saber antes de seguir o contratar a un tipster es su rendimiento. Nadie en su sano juicio se juega su dinero con alguien cuya rentabilidad no está clara. Es algo aplicable a todos los factores de la vida y por supuesto también extensible al sector de las apuestas deportivas. En este mundo, el rendimiento se mide no en euros ni en unidades, sino en yield. Si no estás familiarizado con este término, todo lo que tienes que saber es que es un porcentaje de medida que muestra la rentabilidad. Por ejemplo, alguien con un yield del 15% se traduce en que por cada 100 euros apostados, tendrás 15 de beneficio. Ningún dato es más importante que este ya que es la medida más real y precisa sobre la estabilidad de un tipster.


Este proceso de selección es algo que requiere tiempo, pero cuanto más inviertas en buscar a alguien bueno, mayores serán tus beneficios a la larga. Por supuesto, puedes tener a tu servicio a tantos pronosticadores como desees, siempre que tengas presupuesto para ello en caso de que sean de pago y tiempo suficiente como para “molestarte” en introducir sus apuestas una vez las manden. Eso sí, lo recomendable es contar con entre tres y cinco, no más. El motivo es simple y es que si cada uno manda varias apuestas al día o a la semana, puedes encontrarte con la situación de que te estás jugando una cantidad demasiada elevada de tus fondos en un periodo de tiempo corto. Todos, absolutamente todos, tienen malas rachas y lo más importante es estar preparado para ellas.

Pero lo que está claro es que en los tiempos que corren una persona puede ganar dinero perfectamente a pesar de no haber visto un evento deportivo en su vida. Es una de las ventajas de vivir en un mundo tan social donde las personas comparten información de todo tipo. Es cierto que aún no es una práctica demasiado extendida, pero no hay duda de que esta forma de invertir dinero está siendo cada vez más popular, no solo por la diversión que también proporciona, sino también por la enorme rentabilidad que ofrece en algunos casos. No es extraño ver a algunas personas obtener más de un 20 o 30% mensual, una cifra que a la larga puede significar mucho pero que mucho dinero.

Así que ya sabes, hazte una cuenta exclusiva para las apuestas en Twitter o Telegram y comienza a seleccionar a aquellos tipsters que creas que merecen la pena. Por supuesto, nuestra recomendación es que al principio lo hagas de forma suave con poco dinero hasta tener una evaluación clara de su forma de apostar, pero seguro que poco a poco te harás con una serie de pronosticadores capaces de proporcionarte un sobresueldo.